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EL CAMBIO AMBIENTAL GLOBAL ES EL MAYOR PROBLEMA QUE HOY ENFRENTA LA HUMANIDAD. ES MÁS GRAVE QUE LA POBREZA, EL HAMBRE, LAS ENFERMEDADES, YA QUE PONE EN RIESGO LA EXISTENCIA DE LA RAZA HUMANA. Y LAS CONSECUENCIAS NO OCURRIRÁN EN 100 AÑOS, COMO SE CREÍA, SINO EN LAS PRÓXIMAS DÉCADAS.

El cambio Ambiental global es la sumatoria de todas las acciones destructivas que el ser humano genera sobre el planeta.


El tomar conciencia de esta realidad puede producir temor y desesperanza, pero hay que superar estas reacciones y tomar una actitud activa. Porque el cambio, depende de nosotros, ya que si trabajamos todos juntos, podemos lograrlo.


El mejor ejemplo de lo que podemos conseguir si nos ponemos de acuerdo y trabajamos por una causa común, es lo que sucedió con el agujero de la capa de ozono. En los ochenta, se creía que esta problemática no tenia solución, y sin embargo, logramos revertir la amenaza. Una de las principales causas del Cambio Ambiental Global, además de nuestro actual nivel de consumo, en especial de combustibles fósiles, es la deforestación, actividad que se desarrolla sin los controles pertinentes en toda Sudamérica. Es nuestra responsabilidad, como Latinoamericanos, preservar nuestros recursos naturales. Nuestros bosques, glaciares, ríos, y selvas desempeñan un rol fundamental en el equilibrio de nuestro planeta.


Tenemos la obligación moral de resguardarlos. Además de reducir nuestro actual nivel de consumo energético y de recursos, debemos implementar sistemas de producción sustentables y de energías renovables que tengan la capacidad de satisfacer nuestras necesidades sin provocar desequilibrios en el planeta. Exijamos a nuestros políticos que se ocupen de este tema.


Tenemos la última palabra, que se manifiesta a la hora de elegir a nuestros dirigentes. Elegí a quienes incluyan en sus propuestas el desarrollo sustentable y el cuidado del medio ambiente. El Cambio Ambiental Global es un problema de todos. La única forma de lograr el cambio, es trabajando juntos.

NOSOTROS PODEMOS SOLUCIONAR ESTA CRISIS.
TU APORTE, ES EL QUE HARÁ LA DIFERENCIA...

CAUSAS
/
CONSECUENCIAS
/
SOLUCIONES.

En la actualidad, no se puede hablar solamente de calentamiento global ya que además de la crisis ambiental generada por el aumento de la temperatura promedio de la Tierra, existen otros problemas de igual o mayor magnitud.

Estos problemas incluyen la deforestación, desertificación, expansión agrícola, extinción de especies, contaminación del aire, suelo y agua, excesivo consumo de energía, y la destrucción de la capa de ozono, entre muchos otros. Por eso, desde R21 proponemos hablar de cambio ambiental global, que es la sumatoria de todas las acciones destructivas que el ser humano genera sobre el planeta.

El cambio ambiental global es el mayor problema que hoy enfrenta la humanidad. Es más grave que la pobreza, el hambre y las enfermedades, ya que pone en riesgo la existencia misma de la raza humana. Las consecuencias no ocurrirán en un futuro lejano, como se creía, sino que ya las estamos viendo.

Y los responsables de esta crisis somos nosotros. Es nuestro estilo de vida el que lo provoca. Cuesta entender que nuestras acciones cotidianas tengan tanto impacto. Pero esas pequeñas acciones, sumadas a las de las 7 mil millones de personas que viven en el mundo, amplifican el daño y son, de hecho, las que están destruyendo al planeta.

Este impacto no sólo afecta al medio ambiente sino que también amenaza nuestra existencia, ya que los ecosistemas nos brindan innumerables servicios sin los que no podríamos sobrevivir.

Son precisamente ellos los que generan el oxígeno que respiramos; brindan las materias primas para fabricar nuestros medicamentos; proporcionan alimentos frescos y purifican y transportan el agua. Sin embargo, y más allá de todos los beneficios inestimables que aportan, los estamos destruyendo. Desde 1980 hasta la actualidad se consumieron más de un tercio de todos los recursos naturales del planeta con el objetivo de satisfacer nuestra demanda de bienes y servicios.

Entender que nosotros somos el problema es el primer paso para solucionar el cambio ambiental global. Porque esta crisis es el resultado de nuestra desconexión de la naturaleza, que nos lleva a buscar un estilo de vida basado en un modelo económico y de producción absolutamente erróneos.
NUESTRO MODELO ECONÓMICO
En la actualidad, el éxito de una empresa o de un país se mide de acuerdo a su crecimiento. Mientras más crece, más exitoso es. Los índices que utiliza el sistema económico actual son ineficientes ya que sólo miden cuestiones financieras pero no cuantifican los daños ambientales y sociales.

Esta visión del éxito económico puede haber funcionado por algún tiempo pero no es sostenible por una simple verdad: no se puede crecer de manera ilimitada en un planeta con recursos limitados. Por esto, es imprescindible comenzar el cambio hacia una nueva economía sustentable que transforme radicalmente sus valores y objetivos.
NUESTRO ESTILO DE VIDA
En muchos aspectos, el estilo de vida actual es maravilloso. La expectativa de vida es más alta que en toda la historia; los avances tecnológicos nos han permitido estar conectados como nunca antes; el nivel de confort no tiene precedentes. Pero dicho estilo de vida genera graves impactos sobre el planeta.

Uno de los problemas más importantes es nuestro sistema energético. La energía que utilizan nuestros autos, aviones, casas, aparatos eléctricos, trenes y fábricas proviene del uso de petróleo, gas y carbón, que al ser quemados emiten dióxido de carbono y generan el calentamiento global. Sólo el sector del transporte vial genera 4,7 gigatoneladas de dióxido de carbono cada año, lo que equivale al 20 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales. Paralelamente, el transporte urbano es la fuente de emisiones de gases de efecto invernadero de mayor crecimiento en el planeta. En la actualidad, hay más de 1.000 millones de autos y la flota sigue aumentando, lo que incrementará el impacto que el sector del transporte tiene en el aumento de la temperatura.

Pero el calentamiento global no es el único problema. Estos gases que generan el cambio climático son altamente contaminantes y dañinos para la salud humana. Se estima que más de 800 mil personas mueren cada año a causa de la contaminación generada por los vehículos. Otro problema es nuestra forma de consumo, que en la mayoría de los casos es absolutamente irresponsable. Vivimos en una sociedad donde el hiperconsumismo es incentivado. Hoy, la cultura del descarte es regla prácticamente en todo el mundo. Pero de lo que no se habla es del impacto que la fabricación de productos tiene sobre el planeta: para fabricar una sola computadora portátil se genera una cantidad de material de desperdicio equivalente a 4 mil veces su peso.

Nadie pretende que volvamos a vivir como en la época de las cavernas. Pero una cosa es satisfacer nuestras necesidades y otra es consumir en exceso. Repensar nuestros hábitos y convertirnos en consumidores responsables es fundamental para resolver la crisis ambiental. Otro de los problemas de mayor impacto generado por nuestro estilo de vida es el de la basura.

En promedio, cada habitante genera media tonelada de basura anual. Juntas, las 7 mil millones de personas que habitan el planeta generan 2 billones de toneladas de desperdicios anualmente. La basura es un gran problema ya que es altamente contaminante. Cuando termina en los océanos, produce estragos. Muchos animales mueren tras confundir el plástico con comida e ingerirlo. Cuando es enterrada en los rellenos sanitarios genera metano, uno de los gases de efecto invernadero más peligrosos. Las emisiones de metano de los rellenos sanitarios representan el 20% del total de las emisiones antropogénicas globales de dicho gas.
NUESTRO MODELO DE PRODUCCIÓN
Sumado al grave problema del hiperconsumismo se encuentra el hecho de que muchas empresas fabrican sus productos para que se rompan dentro de determinada cantidad de tiempo, aumentando así el consumo. A esto se le llama obsolescencia programada.

Este modelo se basa en la explotación ilimitada de los recursos naturales, por lo que no es sostenible y se ha convertido en un problema de largo plazo cuyas consecuencias estamos experimentando hoy.

La otra tendencia que aumentó el impacto de los productos es la globalización.

Esto se debe a que después de que fueron fabricados, los productos viajan en barcos, aviones, camiones o trenes hasta alcanzar su destino en diferentes lugares del mundo. Dichos medios de transporte usan combustibles fósiles que emiten enormes cantidades de gases contaminantes.

Además, cada uno de estos productos es envuelto en paquetes que no tienen ninguna finalidad más que llamar la atención para aumentar las ventas. Dichos envoltorios se hacen con plástico y papel, que tienen un impacto enorme sobre el planeta.

El papel se obtiene a partir de la tala indiscriminada de bosques. Hoy, el 80 por ciento de los bosques originales del planeta han sido talados. El plástico es el generador de un problema ambiental de difícil resolución ya que no desaparece nunca. Simplemente se degrada por acción del sol pero sigue contaminando ríos, mares y tierra.
La magnitud de las consecuencias provocadas por la crisis ambiental son difíciles de cuantificar porque los sistemas ecológicos del planeta están interconectados, de manera que si modifico o destruyo algo, esto tiene incidencia sobre el resto del sistema.

Pero sí podemos identificar las problemáticas más graves, que se dividen en las siguientes siete categorías.
CALENTAMIENTO GLOBAL
El calentamiento global es el aumento de la temperatura del planeta Tierra a causa de las actividades humanas.

Cuando la luz solar llega a la Tierra, un poco de esta energía se refleja en las nubes; el resto atraviesa la atmósfera y llega al suelo. Pero no toda la energía del Sol es aprovechada; una parte es devuelta al espacio. Los gases de efecto invernadero naturalmente presentes en la atmósfera absorben la energía solar como una esponja, calentando tanto la superficie del planeta como el aire que lo rodea. Esto contribuye a que la Tierra tenga una temperatura habitable, siempre y cuando estos gases se mantengan dentro de un rango determinado. Si no existiera este fenómeno, la temperatura de la superficie sería de unos veinte grados bajo cero.

El problema del calentamiento global surge a causa de que nuestro mundo funciona gracias a la quema de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas natural. Al quemar estos combustibles para producir electricidad y energía para nuestros autos, aviones, fábricas y hogares, se liberan grandes cantidades de gases de efecto invernadero, que se acumulan en la atmósfera, atrapan enormes cantidades de calor y aumentando aun más la temperatura de la Tierra.

En conjunto, el petróleo, el carbón y el gas natural proveen el 86, 5 por ciento de la energía que actualmente utilizamos en el planeta.

Desde la Revolución Industrial, momento en el cual comenzó la quema de combustibles fósiles, la concentración atmosférica de CO2 aumentó un 31 por ciento.

PRINCIPALES FUENTES EMISORAS DE GASES EFECTO INVERNADERO:
TRANSPORTE
  • El transporte genera más del 31 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero al quemar combustibles fósiles como combustible.
  • Según datos de la Agencia Europea de Medio Ambiente, desplazar a una persona en coche un kilómetro supone unas emisiones de 120 gramos de CO2 mientras que el mismo tramo en ferrocarril emite 45 gramos (casi tres veces menos).
  • En el transporte de mercancías la diferencia aumenta, ya que para desplazar una tonelada en camión a lo largo de un kilómetro se emiten 120 gramos de CO2 y sólo 23 si se desplaza en ferrocarril (casi seis veces menos).
  • En el caso de los autos, no toda la energía del combustible se transforma en energía útil sino que gran parte de ella se pierde. Sólo el 0.6 por ciento se usa para mover al conductor; el 12 por ciento de usa para mover al auto, y el 62,4 por ciento se desperdicia en pérdidas generadas por el motor.
  • La forma en la que conducimos y cuidamos nuestros vehículos también influye en la cantidad de contaminación que generamos.
  • Un ejemplo claro de esto es lo que sucede con la presión de las gomas. A menor presión más resistencia y, en consecuencia, mayor consumo. Por esto es que es importante chequear el aire de las ruedas periódicamente.
  • Sin embargo, un tercio de los conductores de América Latina tienen por lo menos un neumático con menos presión de la recomendada. Por descuidos como este, cada año se malgastan 660 millones de galones de combustible, lo que equivale a un total de 645 millones de dólares. Como si fuera poco, se generan 1552 kilos de gases contaminantes.
  • ALIMENTACIÓN
  • Gran parte de las emisiones de América Latina provienen de las actividades ganaderas y agrícolas.
  • La producción de carne y el uso de pesticidas generan una gran cantidad de gases de efecto invernadero, especialmente metano y óxido nitroso.
  • Muchas de las frutas y verduras que consumimos, al igual que los demás productos alimenticios, provienen de partes del mundo muy lejanas. Para que los productos que utilizamos a diario lleguen a nuestras casas, debieron viajar miles de kilómetros en barcos, aviones, trenes y camiones que quemaron grandes cantidades de combustibles, generando toneladas de CO2 y una gran cantidad de desperdicios. Por eso es que este tipo de intercambio ha disparado las emisiones de gases contaminantes.
  • VIVIENDA
  • Aunque no nos demos cuenta, nuestras casas derrochan energía constantemente.
  • Nuestras televisiones, heladeras, hornos y computadoras requieren de electricidad para funcionar. El problema es que muchos casos, dicha energía proviene de centrales eléctricas propulsadas por combustibles fósiles.
  • Ningún país, por más avanzado que se encuentre en la implementación de energías renovables, tiene un sistema eléctrico que no emita grandes cantidades de CO2.
  • También se derrocha mucha energía en la aclimatación de las viviendas. Paralelamente, la producción de cemento genera grandes emisiones de gases de efecto invernadero.
  • NUESTRO ACCIONAR COTIDIANO
  • Casi todas las actividades que realizamos a lo largo del día generan CO2; inclusive las menos pensadas, como manejar el auto, prender la luz o tomar un café.
  • Pongamos el ejemplo del café. La fabricación de la taza, el transporte de los granos, el empaque del azúcar, fueron procesos que requirieron de energía. Esta energía se obtiene gracias a la quema de combustibles fósiles.

  • CONSECUENCIAS DEL CALENTAMIENTO GLOBAL:
    CAMBIOS EN LA TEMPERATURA DE LA SUPERFICIE TERRESTRE
  • Durante el siglo XX, ha tenido lugar un calentamiento a gran escala. La principal causa de dicho calentamiento se produjo por un aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero generadas por la actividad humana. La temperatura media de la superficie de la Tierra ha aumentado más de 0,6 grados durante los últimos 100 años. Una muestra de esto es que los 10 años más cálidos de la historia sucedieron en los últimos 19 años, y el año 2014 rompió todos los récords de temperaturas elevadas convirtiéndose en el más caliente. Se espera que la temperatura media de la superficie del planeta aumente en entre 1,4 y 5,8 grados en el periodo 1990–2100. Esto puede no parecer mucho, pero hay que destacar que un cambio de sólo 6 grados en la temperatura promedio del planeta tendría consecuencias catastróficas. Por ejemplo esa es la diferencia de temperatura que hay entre el periodo actual y la última glaciación.
  • SEQUÍAS Y DESERTIFICACIÓN
  • El calentamiento global no sólo genera mayor evaporación de los océanos, sino que también aumenta la evaporación de la humedad de la tierra. Esto provoca que los suelos se resequen drásticamente. Hoy Latinoamérica tiene a lo largo de sus países una constante muestra de estos cambios. Sumado a esto, el calentamiento global reubica las lluvias por lo que en algunos lugares lloverá cada vez más, pero en otros lloverá cada vez menos, lo que hará que zonas que solían ser fértiles se desertifiquen, con la consecuente perdida en la generación de alimentos.
  • CAMBIOS EN LAS PRECIPITACIONES
  • El aumento de la temperatura está produciendo cambios en las precipitaciones. En algunos lugares lloverá cada vez más. Por ejemplo, en Buenos Aires, llueve un 20 por ciento más que hace 40 años. Como consecuencia, habrá cada vez más inundaciones ya que cae más cantidad de agua en menos tiempo. Esto, según la zona, también provocará desmoronamientos o aludes. Ninguna ciudad del mundo está preparada para recibir el tipo de tormentas a las que ya nos comenzamos a enfrentar y que cada vez serán más frecuentes.
  • INTENSIFICACIÓN DE LOS FENÓMENOS CLIMÁTICOS EXTREMOS
  • Cada vez hay más fenómenos climáticos extremos. En casi todas las zonas ya se experimentaron temperaturas máximas más altas, más días calurosos, y menos días fríos y heladas. Al mismo tiempo en las zonas más frías, las nevadas serán más intensas. Las consecuencias serán incendios forestales, nevadas extremas, ciudades aisladas y muertes por congelamiento e hipotermia.
  • AUMENTO EN LOS HURACANES
  • Cuando la atmósfera se calienta, también lo hacen los océanos. Como consecuencia, aumenta el contenido de humedad de la atmósfera y la velocidad del viento, y esto hace que las tormentas se vuelvan más fuertes. Un estudio del MIT descubrió que las grandes tormentas que se desarrollan en el Atlántico y en el Pacífico desde los años ‘70 han aumentado aproximadamente un 50 por ciento tanto en duración como en intensidad. De hecho no producían huracanes en el Atlántico sur y sin embargo, en el año 2004, el primero golpeó a Brasil.
  • CAMBIOS EN LOS SISTEMAS MARINOS
  • A causa del aumento de la temperatura de los océanos y la consecuente disminución del oxígeno, se está registrando cada vez más zonas muertas en los mares. Es decir, zonas donde las especies ya no pueden sobrevivir por la falta de oxígeno. La consecuencia de esto es la destrucción de ecosistemas marinos y la expansión del problema a todas las especies que los habitan.
  • DERRETIMIENTO DE LA CAPA DE HIELO DEL ÁRTICO
  • La capa de hielo del Ártico disminuyó en un 40%. Los científicos creen que podría derretirse por completo dentro de 15 años, durante los veranos del hemisferio Norte. Esto debería preocuparnos, ya que, de suceder, tendría consecuencias planetarias incalculables, porque todas las corrientes marinas y de aire que regulan el sistema climático de la tierra se verían alteradas.
  • DERRETIMIENTO DE LA MASA DE HIELO DE LA ANTÁRTIDA
  • La Antártida es la mayor masa de hielo del planeta. A diferencia del Ártico, todo su hielo se encuentra sobre tierra. Esto significa que a medida que se derrita se elevará el nivel del mar. Los científicos estiman que si se derritiera por completo, el nivel del mar aumentaría 6 metros. Para entender la gravedad problema que esto significa, hay que calcular que por cada metro que suba el mar, habrá aproximadamente 100 millones de refugiados ambientales.
  • Sin duda una crisis de esta magnitud tendría consecuencias dramáticas tanto para la sociedad como para el planeta.
  • Por eso es nuestro deber trabajar incesablemente para evitarla.
  • DEFORESTACIÓN
    Los bosques concentran más de la mitad de la biodiversidad terrestre del planeta. Al mismo tiempo, funcionan como reservorio de carbono ya que tienen la capacidad de capturar CO2 de la atmósfera.

    El 20 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero provienen de la deforestación y la degradación de bosques.

    Pero además de ser de una belleza indescriptible, los bosques y las selvas son mucho más que un conjunto de árboles: son sistemas interconectados que producen oxígeno, alimentos, plantas medicinales, materiales para la construcción, combustible, entre tantos otros. Además, contribuyen a la conservación de las fuentes de agua, la prevención de inundaciones y la protección de los suelos.

    Se estima que 1.600 millones de personas en todo el mundo dependen de los bosques para la producción de alimentos y unos 60 millones de personas que componen los pueblos originarios de las diferentes regiones del planeta dependen enteramente de los bosques para su subsistencia.

    En América Latina, los bosques nativos están en proceso de degradación a causa de la deforestación. En la última década se deforestaron 300.000 hectáreas de bosques cada año.

    Un territorio equivalente a 2.500 canchas de fútbol se pierde por día como consecuencia de la deforestación que se realiza en la región del Gran Chaco Americano, compartida por Argentina, Bolivia, Paraguay y Brasil.
    DESERTIFICACIÓN
    América Latina cuenta con las reservas más extensas de tierra cultivable del mundo.

    Lamentablemente, cerca de 250 millones de hectáreas en América del Sur y 63 millones en América Central se encuentran afectadas por la degradación de los suelos.

    Dos terceras partes de la región han sido clasificadas como áridas o semiáridas, incluyendo regiones del centro y del norte de México, el noreste de Brasil, Argentina, Chile, Bolivia y Perú.

    En América Central y América del Sur la erosión del suelo es la principal amenaza de la tierra. Este problema afecta al 68 por ciento de los recursos de América del Sur y al 82 por ciento en América Central.

    La pérdida de nutrientes en plantas y suelos, la aparición de super-plagas, y la desertificación también se deben a las prácticas agrícolas modernas que utilizan pesticidas y fertilizantes que rompen el equilibrio natural. Esta amenaza, que también pone en riesgo la salud humana, afecta 70 millones de hectáreas en América del Sur y 7 millones en América Central.

    También en Brasil, más de cuarenta millones de personas sufren a causa de la degradación de las tierras, así como alrededor de la mitad de la población de América Central.
    EXTINCIÓN DE ESPECIES Y PÉRDIDA DE BIODIVERSIDAD
    Hace millones de años, el planeta experimentó una extinción masiva, recordada por provocar la desaparición de los dinosaurios. Hoy, somos testigos de una extinción similar. Pero la diferencia es que la causa de aquel episodio fue la colisión de la tierra con un meteorito y, ahora, la colisión es con los humanos.

    Es tanta la cantidad de especies que están desapareciendo, que a este momento de la historia se le llama la sexta gran extinción. Más de 30 mil especies desaparecen cada año, lo que se traduce en la espeluznante estadística de tres especies por hora. Hay expertos que estiman que esta extinción resultará en la pérdida de la mitad de las especies a finales del año 2100.

    Esto tiene que ver, entre otras cosas, con el aumento exponencial de la población y la consecuente reducción y degradación de los hábitats naturales, que afecta a nueve de cada diez especies amenazadas.

    La expansión de la frontera agrícola es responsable en gran medida por la pérdida de la biodiversidad. El sistema de agricultura extensiva está devastando las selvas y bosques, que son deforestados para que haya más lugar donde sembrar. El uso de pesticidas está destruyendo el equilibrio natural, generando plagas super resistentes, lo que hace que cada vez haya que usar más pesticidas, que contaminan la tierra y el agua y ponen en riesgo nuestra salud.

    El aumento de la población también es un factor importante. En la actualidad, hay más de 7 mil millones de personas y se estima que para el 2050 seremos 9 mil millones. Esto genera más demanda de alimentos, energía, y agua; la presión, recae sobre el planeta y sus seres vivos

    Muchas especies se encuentran en peligro de extinción en América Latina y el Caribe. Sólo en la Argentina, hay más de 750 especies amenazadas, entre ellas el yaguareté, el huemul y la merluza. Se estima que la región perderá el 66 por ciento de las plantas.
    CONTAMINACIÓN DEL AIRE
    La contaminación del aire se produce como consecuencia de la emisión de sustancias tóxicas que provienen de diferentes fuentes y que dañan no sólo al medio ambiente sino también a la salud.

    Las principales fuentes de emisiones son los procesos industriales y los transportes vehiculares.

    Existe cada vez más preocupación por el impacto que los gases que los vehículos emiten tienen sobre la salud. La Organización Mundial de la Salud calcula que más de 800.000 personas mueren prematuramente cada año debido a las partículas finas en suspensión a la cual contribuye la circulación de vehículos.

    El humo negro u hollín, emitido por los motores diesel y chimeneas, también causa efectos graves en la salud de las personas que incluyen enfermedades como el cáncer de pulmón y de riñón.
    CONTAMINACIÓN DEL AGUA
    El agua, tan fundamental para la vida, se encuentra contaminada en gran parte del planeta. Hay varias causas de esta contaminación:
    CLOACAS
  • Los efluentes cloacales son una fuente de contaminación ambiental muy importante. Tienen altos niveles de materia orgánica y detergentes, lo que implica altos contenidos de fósforo y nitrógeno, que son nutrientes inorgánicos que contaminan los ríos y aguas naturales alterando el equilibrio biológico. Estos desechos cloacales también contienen altas concentraciones de fármacos que son excretados a través de la orina y que son altamente contaminantes.
  • En los lugares en donde no se disponen de cloacas, los desechos terminan en pozos ciegos que contaminan no sólo los suelos sino también las napas subterráneas, de las que muchas veces la misma población se abastece como fuente de agua potable.
  • EFLUENTES INDUSTRIALES
  • Los efluentes industriales son todos aquellos desechos líquidos que son vertidos al medio ambiente por una industria.
  • Los efluentes industriales son los causales de gran parte de la contaminación ambiental. Un ejemplo es la cuenca Matanza Riachuelo, en Buenos Aires, Argentina, en donde durante décadas se han descargado efluentes industriales de todo tipo y composición sin ningún tratamiento previo.
  • Estos desechos pueden ser orgánicos o inorgánicos dependiendo del tipo de industria. Dentro de los desechos inorgánicos se encuentran los metales pesados. Los residuos orgánicos son biodegradables, pero pueden alterar el equilibrio biológico del agua con graves consecuencias.
  • BASURA
  • Nuestro estilo de vida, basado en el descarte, genera grandes cantidades de basura. Dado que la gran mayoría de los desperdicios no se recicla, el planeta está colapsado y mucha de ella termina en los océanos.
  • Un claro ejemplo de esto es la gran mancha de Basura del Pacífico, el basural más grande del mundo localizado en el océano. Esta masa de desechos se extiende a lo largo de un área equivalente a la superficie de dos estados de Texas juntos y en algunos lugares tiene más de 30 metros de profundidad.
  • OZONO ATMOSFÉRICO
    El ozono de nuestra atmósfera está dañado. Este daño es producido por los Clorofluorcarbonados, sustancias químicas que están en aerosoles, refrigeración, aires acondicionados, disolventes. Otras sustancias muy dañinas para la capa de ozono son los halocarbonos de bromo y óxidos nitrosos utilizados en los fertilizantes.

    El daño en la capa de ozono expone a la vida a un exceso de radiación ultravioleta, lo que provoca graves consecuencias en la salud humana.

    El daño en la capa de ozono expone a la vida a un exceso de radiación ultravioleta.
    Comprender en profundidad lo que es el cambio ambiental global puede producir temor o desesperanza. Pero es importante que comprendamos que esta crisis puede resolverse. Porque si nosotros somos el problema, también somos la solución. El primer paso para resolver esta crisis es cambiar nuestra mente y asumir la actitud correcta. Sólo cuando asumamos nuestra responsabilidad podremos generar la revolución del siglo XXI, que es la de la sustentabilidad.

    Esta será una re-evolución de conciencia a partir de la cual empecemos a pensar de manera sustentable, promoviendo un sistema económico y social que valore y preserve nuestros ecosistemas y biodiversidad. El cambio ambiental global se produce por la sumatoria de nuestras pequeñas acciones contaminantes, que sumadas a las de las 7 mil millones de personas que hay en el mundo generan la crisis ambiental que estamos experimentado.

    Por eso es que la solución es posible. Si cada uno de nosotros disminuye su impacto negativo y se vuelve más responsable de sus actos, ese cambio, multiplicado por millones, es el gran cambio que la Tierra necesita para poder combatir este problema que los seres humanos generamos. Si queremos solucionar el cambio ambiental global, nuestro rol como individuos, como ciudadanos, será fundamental.

    Debemos tomar conciencia del poder que tenemos. Somos nosotros quienes tenemos la última palabra, que se manifiesta cada vez que votamos o compramos productos. A través de nuestras elecciones, podemos influir a las empresas y gobiernos para que tomen las acciones necesarias.
    VOLVERNOS CONSUMIDORES RESPONSABLES
    Vivimos en una sociedad de consumo y sería una utopía esperar que la gente deje de comprar. Pero es importante que nos volvamos consumidores responsables. Esto implica preguntarnos si verdaderamente necesitamos los productos antes de comprarlos y preferir aquellos que tengan un menor impacto ambiental. Simplemente con preferir los productos locales se logra una disminución significativa de las emisiones contaminantes.

    Otra cuestión importante a tener en cuenta es la responsabilidad del fabricante a la hora de generar sus productos. Hoy se pueden encontrar muchas empresas que usan cultivos orgánicos, que no testean sus productos en animales, que no utilizan químicos que dañan el medio ambiente. En definitiva, fijarnos en estos pequeños detalles no es cosa menor. Al hacerlo, estamos protegiendo nuestro futuro y el de las generaciones venideras.
    CREAR LA NUEVA ECONOMÍA SUSTENTABLE
    La economía actual no mide lo que realmente importa. En este sistema, la devastación de los ecosistemas no es tenida en cuenta. Muchos de los valores esenciales de nuestro mundo, por haber sido considerados “inestimables”, fueron destruidos. Esta forma de ver las cosas nos llevó a la crisis ambiental que hoy enfrentamos y ya no se puede negar la necesidad de prácticas de negocios sustentables que protejan el medio ambiente.

    En primer lugar, porque nuestros ecosistemas están en juego y esto pone en riesgo nuestra propia supervivencia. Por eso es fundamental que dejemos de verlos como nada más que un recurso y reconozcamos que son esenciales para la vida. Por otro lado, si queremos seguir produciendo bienes necesitamos preservar los recursos naturales. La viabilidad de las fábricas, empresas y negocios depende de ecosistemas sanos: agua fresca, aire limpio, biodiversidad fuerte y tierra productiva.

    Es hora de generar este cambio de paradigma. La sustentabilidad será la forma de hacer negocios del futuro. Para hacerlo hay que poner precio a la naturaleza y a los servicios que nos brinda creando estándares de sustentabilidad a los que los productos y los procesos productivos deban adaptarse.
    CAMBIAR LA FORMA EN LA QUE GENERAMOS NUESTRA ENERGÍA
    La forma de generar energía que venimos utilizando desde la Revolución industrial - petróleo y derivados- es altamente contaminante para el planeta.Desde hace algún tiempo el liderazgo del petróleo comenzó a decaer, habiendo tenido su pico de máximo esplendor en 1985, cuando representaba el 50 por ciento de la energía que movía al mundo. En la actualidad representa sólo el 36 por ciento. De todas formas y ante un problema como el cambio climático, el mundo tiene la obligación de reconvertir las fuentes de energía de manera acelerada. Muchas de las opciones para generar esta reconversión están disponibles en la actualidad. Las más importantes son:
    ENERGÍA EÓLICA
  • La energía del viento es una de las grandes protagonistas. Los recursos eólicos del planeta son tantos que podrían proporcionar 5 veces la energía total producida a partir de todas las demás fuentes que consume el mundo. De hecho, un nuevo estudio de la National Academy of Sciences descubrió que la energía eólica podría satisfacer todas las necesidades energéticas mundiales, tanto actuales como futuras. Se estima que tiene la capacidad de generar más de 40 veces el consumo actual mundial de energía eléctrica. Para estimar la capacidad de la tierra para generar energía eólica, los investigadores dividieron al planeta en áreas de 3.300Km cuadrados aproximadamente. A continuación, inspeccionaron las velocidades de los vientos locales cada 6 horas. El resultado fue que Rusia, Canadá y Estados Unidos, en ese orden, tienen las mayores capacidades de energía eólica. Este dato se vuelve muy interesante si tomamos en consideración que estos tres países se encuentran entre los mayores generadores de gases de efecto invernadero. En América Latina, los mejores vientos están en la Patagonia Argentina y en Venezuela.
  • ENERGÍA GEOTÉRMICA
  • La energía geotérmica es, potencialmente, la mayor fuente de energía alternativa del mundo. A diferencia de la energía solar, que llega a la Tierra desde el sol, la energía geotérmica surge del calor existente en las profundidades de la Tierra. Al igual que la energía solar y eólica, esta fuente podría igualar toda la energía disponible generada por los combustibles fósiles.
  • ENERGÍA SOLAR
  • Todo el petróleo, carbón y gas natural del mundo contienen la misma cantidad de energía que la Tierra recibe del Sol en tan sólo 50 días. De hecho, la energía que llega del Sol en una hora es equivalente a la energía que usa el mundo entero durante todo un año. En este campo, los avances tecnológicos están jugando un papel fundamental, principalmente a través de la nanotecnología. En pocos años más, se podrá colectar y convertir la energía solar en infinidad de formas, inclusive las telas de la ropa y la pintura de las casas podrán almacenarla.
  • BIOCOMBUSTIBLES
  • Los biocombustibles son combustibles que se obtienen de organismos vivos como las plantas (biomasa) o sus desechos metabólicos, como estiércol y el aceite usado. Los biocombustibles pueden proporcionar electricidad, gas y combustibles para el transporte. Los que más se utilizan son el etanol y el biodiesel. El etanol puede ser utilizado en motores que utilizan gasolina o nafta, mientras que el biodiesel puede ser utilizado en motores que utilizan Diesel o Gasoil. El etanol es un biocombustible a base de alcohol, el cual se obtiene directamente del azúcar. Hoy en día se utilizan diferentes tipos de materias primas para la producción a gran escala de etanol de origen biológico (bioetanol): caña de azúcar, remolacha, melazas, sorgo dulce, maíz, papa, mandioca, madera y residuos agrícolas.El etanol puede utilizarse como combustible para automóviles por sí mismo o también puede mezclarse con gasolina en cantidades variables para reducir el consumo de derivados del petróleo. El combustible resultante se conoce como 'Alconafta'.

    En varios países de América se está produciendo bioetanol: en Brasil (el líder mundial en este tipo de combustibles) se genera principalmente a partir de la caña de azúcar, en Chile a partir de la remolacha y en Estados Unidos a partir del maíz.El biodiesel puede obtenerse a partir de la soja, el girasol, el maní, la colza, la palma, el lino, el cártamo, el nabo, los aceites usados, y las grasas animales tales como la manteca de cerdo, sebos y grasas amarillas, y otros vegetales que en su semilla pueden generar aceites tales como algodón, maíz, etc.Todos esos productos, por un simple proceso, se transforman en combustibles líquidos.

    Ciertas plantas como la soja o el girasol, son las que más eficientemente producen aceites que pueden ser utilizados como biocombustibles directamente o pueden ser procesados para obtener un biocombustible más refinado. La utilización directa de aceites vegetales es posible, pero requiere de modificaciones en el motor. Por su versatilidad y, por sobre todo, porque su materia prima son productos secundarios o de desecho, el biodiesel se perfila como la mejor de estas opciones, ante el bioetanol, ya que la generación de este combustible no compite con la producción de alimentos.
  • LA EVOLUCIÓN DE LOS BIOCOMBUSTIBLES
  • Con el fin de proyectar un futuro en total mancomunión con el medio ambiente, las organizaciones mundiales que agrupan a los productores de biodiesel han clasificado en cuatro etapas el desarrollo y producción de los mismos. Hoy el mundo consume un 98 por ciento de biocombustibles de primera generación, pero en los años próximos las regulaciones mundiales proyectadas para el comercio de estos combustibles, irán llevando las exigencias hacia las de segunda, tercera y cuarta generación.

    Primera generación: Su materia prima proviene de algún subproducto de plantas que sirven como alimento, tal como lo es la soja. En este caso, el aceite de soja, es un subproducto, ya que lo que se utiliza principalmente como alimento es la harina, y solo el 2 por ciento del aceite extraído es utilizado para el consumo humano. El resto es un desperdicio, por lo que convertirlo en combustible es una excelente forma de utilizar el 100 por ciento del cultivo.En la primera generación, las plantaciones y forma de producción generan un impacto ambiental negativo, ya que muchos de esos campos fueron generados a través del desmonte. Además se utiliza grandes cantidades de agua para generar el producto final.

    Segunda generación: Los de segunda generación son aquellos que se producen desde las mismas fuentes que los de primera generación (alimentos), pero la exigencia en cuanto a su impacto ambiental en que sea neutro o positivo. O sea que se tendrán que certificar los campos de donde proviene la materia prima y la forma de producción.

    Tercera generación: Los biocombustibles de tercera generación son aquellos que ya no se obtienen a partir de una fuente de alimento como la soja, contemplando también las exigencias de impacto ambiental neutro o positivo antes descriptas en los de segunda generación. En este campo ya se esta trabajando en el desarrollo a partir de microalgas. Estas tienen muchos beneficios ya que naturalmente capturan CO2. Las algas consumen desechos, purifican las aguas cloacales, y como se cultivan en agua, no ocupan tierra destinada a producir alimentos.

    Cuarta generación: Los biocombustibles de cuarta generación son aquellos que son producidos de forma sintética y su forma de producirlos tiene un impacto medioambiental positivo, o sea que no solo no dañará el medio ambiente, si no que colaborará en la mejora del mismo. En este caso, hay algunos equipos de científicos trabajando alrededor del mundo logrando avances muy significativos, pero se estima que su producción en masa aun tardará algunos años.
  • HIDRÓGENO
  • El hidrógeno es el elemento más simple de la naturaleza. Esto se debe a que cada átomo de hidrógeno tiene sólo un protón.

    También es el gas más abundante en el universo y una importantísima fuente de energía. Las estrellas, como el Sol, están compuestas principalmente de hidrógeno. El hidrógeno puede producirse a partir de una variedad de recursos, tales como el agua, los combustibles fósiles y la biomasa. Para extraer el hidrógeno del agua y convertirlo en energía se utiliza un proceso llamado electrólisis. Dicho proceso es absolutamente limpio y no genera emisiones contaminantes. Pero es costoso, lo cual hace difícil su implementación en forma masiva.

    Afortunadamente, en este momento se están desarrollando nuevas tecnologías que bajarán sus costos de producción.Uso de hidrógeno en el transporte Hoy en día, hay más de 300 vehículos propulsados por hidrógeno sólo en los Estados Unidos. La mayoría son autobuses y automóviles. Estos almacenan el hidrógeno en estado líquido o gaseoso a bordo y lo convierten en electricidad usando una pila de combustible. Se cree que, en el futuro, el hidrógeno y la electricidad serán las dos tecnologías preponderantes para impulsar automóviles. En América Latina, la primera planta de hidrógeno comenzó a funcionar en el 2005, en Santa Cruz, Argentina. En enero de 2011, dicha ciudad anunció el lanzamiento de una flota de patrulleros policiales que funcionan con una mezcla de hidrógeno y GNC. Paralelamente, otras iniciativas se están desarrollando en Latinoamérica: en junio de 2009, por ejemplo, el primer autobús comercial que utiliza hidrógeno comenzó a recorrer las calles de San Pablo, Brasil.

    Por otro lado, la Universidad de UNAM de México está desarrollando un auto impulsado a hidrógeno con fondos propios.